¿Qué es alojamiento web o hosting?

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Muchas personas a la hora de diseñar su propia página web prácticamente no tienen problemas cuando se trata de la apariencia y los contenidos. Esto es así porque hay abundantes datos en Internet relacionados con el tema, los cuales explican de forma clara la mejor forma de diseñar una página tan exitosa como atractiva para el público. No obstante, al momento de publicarla para darla a conocer surge un interrogante muy común: ¿cómo y dónde colocar la información del sitio web para que sea visible para los usuarios? Allí es donde entra el alojamiento web o hosting, “herramienta” de la cual trataremos a continuación.

Es probable que la gran mayoría de los individuos íntimamente familiarizados con Internet tengan conocimientos sobre qué es el hosting. No obstante, si eres una de aquellas personas que todavía no saben con claridad de qué se trata el denominado alojamiento web, es importante que sepas que para manejar un sitio web propio no sólo basta con registrar un nombre de dominio, sino que también es necesario un hosting. Entonces, el alojamiento web se constituye como un espacio determinado en el disco duro de un servidor, el cual debe tener conexión constante a Internet. Dicho “lugar” en el disco generalmente es alquilado por un usuario (ya sea un particular, una empresa o una organización) con el objetivo de publicar información en la Red. Quienes ceden el espacio son, en su mayoría  compañías prestadoras de servicios de Internet.

Para identificar el espacio alquilado dentro del enorme mundo que es Internet, se necesita una dirección IP que se relaciona de forma directa con un dominio del popular estilo “www.nombredeldominio.com”. Gracias a esta dirección, cualquier usuario que tenga deseos de hacerlo puede ingresar fácilmente tanto al sitio web como a toda la información que se publique en ella.

En pocas palabras, para que un sitio web esté disponible las veinticuatro horas los siete días de la semana, es necesario que esté alojado en un servidor con conexión permanente a Internet. Lo más recomendable es contratar los servicios de un host, es decir, una empresa especializada en alojar páginas web en servidores determinados. La características particular de éstos es que están conectados todo el tiempo con un ancho de banda de alta velocidad. Asimismo, no podemos dejar de mencionar que las empresas de alojamiento web mantienen grandes networks de servidores web en establecimientos denominados “data center”, los cuales poseen bases de energía tanto primaria como alterna y sistemas de seguridad activados durante todo el día.

Existen numerosas clases de hosting que se ofrecen, entre las cuales podemos destacar las siguientes: alojamiento gratuito, alojamiento profesional, alojamiento compartido, alojamiento dedicado y colocación.